ANTONIO SUSILLO


En esta #FARMACIADELAFERIA, en la calle Feria, 126, esquina con #AntonioSusillo, custodian desde el día de hoy, el retrato realizado por #albertsesma, del reconocido escultor nacido en nuestra tierra, para #sevillanosilustres, damos las gracias a la propietaria de dicha farmacia por su atención.

POR LOS RINCONES DE SEVILLA

 

Martes 12, 11,00 h, #PORLOSRINCONESDESEVILLA, nos hemos ido a los comercios de la calle #JoséGestoso, #MarietaArtesanía, #LaCasadelasPlanchas, #KelaKikaCalzados y #Asuca, sus propietarios nos han contado sus historia y la actualidad del km cero de nuestra ciudad que es la calle de José Gestoso, alguien que defendió a capa y espada nuestro patrimonio histórico y cultural y a quién debemos mucho.

MURILLO Y LOS NIÑOS DE LA CALLE
#murillo #sevilla #añomurillo #barroco #pintor

Tal vez el Murillo más conocido por el público sea el de las Inmaculadas, pero hay otro Murillo, el de los niños de la calle, el de los pilluelos harapientos y piojosos que se reparten un melón robado, juegan a los dados o comparten almuerzo en aquella Sevilla que se hundía en la miseria, abrumada por los impuestos y la pujante rivalidad de Cádiz, tras la peste de 1649. Las imágenes contenidas en estas obras son el equivalente de esas otras imágenes, sacadas del fotoperiodismo

 

Los dibujantes David Romero y Mónica Cuadrado del equipo #DibujandoSevilla, nos muestran el trabajo realizado esta mañana en el Convento de las Hermanas de la Cruz. Una mañana con las Hermanas de la Cruz, con ratitos en la capilla y conversando con estas mujeres escogidas, que se dedican por entero a los demás.

Pero la verdadera historia de los seises de Sevilla nace en 1613, año en que comenzaron a bailar durante la Octava del Corpus. El iniciador de esta práctica fue Mateo Vázquez de Leca, Arcediano de Carmona y antiguo seise, que junto al Cabildo, consideró provechoso ofrecer a los sevillanos un medio entrañable y atrayente que les impulsara a venir a la Catedral para adorar al Santísimo expuesto. De hecho, de principios del siglo XVII datan los primeros documentos del archivo de la Catedral hispalense relativos al baile interpretado por los seises durante la procesión del Corpus, aunque éste se practicaba a lo largo de la procesión por un número variable de niños cantorcicos que vestían trajes muy distintos a los actuales. Los seises bailaban entonces ya las tres de rigor que preceden a la procesión del Corpus: una ante la Custodia, otra ante el Arzobispo, y la tercera ante el Ayuntamiento y el Tribunal de la Inquisición. Años más tarde, los seises comenzaron a bailar también en la Octava de la Inmaculada (1655) y finalmente en el Triduo de Carnaval (1695). Por tanto, no puede entenderse el nacimiento y la vida misma de los seises sin la fiesta del Corpus, pues en ella y para ella nació. Pero el amor y entusiasmo que la ciudad ha tenido, a lo largo de los siglos, por la danza de los seises ha sido la causa fundamental de que el pueblo lo haya identificado, en muchas ocasiones, sólo con danza, olvidándose de que esta realidad es secundaria y advenediza.
Herminio González Barrionuevo
Maestro de Capilla de la Catedral

CORPUS CHRISTI

Postal, principios del siglo XX.
Indudablemente, la celebración de más prestigio y más abolengo de la Diócesis de Sevilla. El motivo de esta magna fiesta de la iglesia católica se centra en la exposición de la hostia consagrada por las calles para mostrar la presencia real de Jesucristo, esto es, en carne y hueso, en la Sagrada Forma. Esta celebración tiene su punto de partida en una bula del Papa Urbano IV (1264) para conmemorar el milagro de Bolsena (1263) – un sacerdote nacido en Bohemia dudó de la presencia real de Jesucristo en la Hostia Consagrada; celebrando Misa en la Iglesia de Santa Cristina de Bolsena, y en el momento de la Consagración la sagrada hostia destiló sangre-. Con este hecho la iglesia cerraba la polémica sobre el asunto.